De mi Patria espero, lucho y deseo
que llegue a ser parte de la Patria Grande: lNDOAMÉRICA.
Que sus riquezas naturales, tanto
las de subterra como las de subsole, nos sirvan a nosotros, sus habitantes
humanos, vegetales, animales, minerales, marinos, aéreos...
Que no se roben más lo dicho
-nuestras riquezas naturales-, los extrañeros[1] de garra firme y
faltriquera honda dejándonos no sólo la pobreza, sino también la humillación
del desprecio y la burla por considerarnos tontos y sumisos.
Deseo de mis compatriotas
indoamericanos su apoyo para rebelarnos e iniciar la Gran Revuelta contra el
imperialismo yanqui y los grandes consorcios Judeo-usanianos.
Si en el siglo XIX la oligarquía
terrateniente se alzó contra el imperio Hispano- Lusitano, ahora la masa humana
bien pensante guiada por el espíritu amante de Inti, debe, también, levantarse
en defensa de la Vida de los Indoamericanos y de todos los habitantes del
planeta Tierra.
Quiero de mi Patria Grande, INDOAMÉRICA,
que termine con todo tipo de separaciones: mujeres- hombres- cultos-
ignorantes- religiosos - no religiosos- indios- negros- blancos- amarillos... y
todos los explotados hermanados con los explotados.
Tenemos que ser todos UNO, un cuerpo
solo, fuerte, muy fuerte, con igual pensamiento: defender y cuidar
extremadamente a la Naturaleza, la que nos privilegió con tanta riqueza de todo
tipo. Cuidar hoy por hoy el agua... que no llegase un día en que
gigantescos barcos, como los petroleros, nos robasen el agua cual
barcos-cisternas para que los yanquis despilfarradores la malgastasen lavando
sus millones de autos envenenadores.
Quiero terminar con las
"fronteras” divisorias entre país y país, entre nación y nación, entre
pueblo y pueblo, que el concepto de soberanía se expande y abarque desde
Tierra del Fuego hasta el Rio Grande separador de México y USA.
Quiero que este territorio, Chile,
deje de comprarle millones y millones y millones de dólares en armamentos a
Israel y USA con el fin de armarnos bélicamente contra Argentina, Bolivia,
Perú...
Sin menospreciar las fastuosas
herencias aportadas por griegos y otras culturas antiguas, conozcamos ya,
ahora, el rico acervo cultural dejado por nuestras antiguas civilizaciones, de
las que nuestros jóvenes tienen mínima idea cargada, además, de menosprecio.
Valorar nuestros valores no sólo respetándolos, sino amándolos para detener el
robo descarado que un veinte por ciento (20%) de la población mundial hace de
nuestros recursos matando por hambre tanto a seres humanos como a otras
especies vivas de nuestro entorno.
Cómo sobrevivirán quienes están
forjando sus cuerpos, sus mentes, sus espíritus: hijos, nietos y toda la
población de reemplazo cuando nosotros, los ahora mayores, no estemos...?
¿Podrán alimentarse tanto de comida como de su alimentación integral?
Podrán respirar si el aire, la
atmósfera, están cada vez más contaminados por la muerte soterrada que van
dejando los miles de millones de vuelos de las compañías aéreas nacionales e
internacionales más el abuso perverso que hacen del “espacio aéreo" las
Fuerzas Armadas...?
Se está intentando crear una nueva
Constitución Política, Carta Fundamental en la que todos deberíamos tener
cabida.
En esta nueva constitución Política
tendríamos que empezar por avizorar el futuro a través de la generación que me
sigue. Porque ni la mejor educación gratuita, ni los mejores hospitales con los
más excelentes cuerpos médicos, ni los más altos edificios de departamentos, ni
la "Lollapallooza", ni los Rolling Stones", ni nada de la mierda
yanqui podrá suplir de ningún modo, la agonía de nuestro Cem- Anáhuac, de
nuestra Paccha Mama, de nuestro Mapu.
Hacer de la suma de nuestras
naciones y de la extensión intercambiable de nuestras soberanías territoriales,
una sola Gran Patria Indoamericana. Así daremos muerte al capitalismo salvaje y
perverso para que éste no mate al hermoso planeta Tierra.
"La América Unida, si el cielo nos
concede este deseado voto, podrá llamarse la reina de las naciones la madre de las repúblicas".
Simón Bolívar.
(Carta a Pueyrredón - 1818).
“Estados
Unidos, destinado por la providencia para plagar la América (hispana) de
miserias a nombre de la Libertad"
Simón
Bolívar (Carta a Patricio Campbell, agosto, 1829)
1964: LA INTEGRACIÓN DE AMÉRICA LATINA.
“Nosotros
debemos unificar nuestras patrias en lo interior por medio de una educación que
se transmute en conciencia nacional y de un reparto de bienestar que se nos
vuelva equilibrio absoluto; y debemos unificar esos países nuestros dentro de
un ritmo acordado un poco pitagórico, gracias al cual aquellas veinte esferas
se muevan sin choque, con libertad y además con belleza.
Nos trabaja
una ambición oscura y confusa todavía, pero que viene rodando por el torrente
de nuestra sangre desde los arquetipos platónicos hasta el rostro calenturiento
y padecido de Bolívar, cuya utopía queremos volver realidad de cantos
cuadrados.”
(Párrafo
puesto como epígrafe por Felipe Herrera, Pdte. del Banco Interamericano de
Desarrollo, en su libro: "América Latina Integrada" Edit. Losada, 1964.)